Solange es madre de cuatro hijos y tres de ellos han pasado o se encuentran actualmente en nuestro Centro Abierto Santa Adriana. Antes, hace más de 20 años, dos de sus hermanos también pasaron por CASA y hoy son exitosos profesionales: “Santa Adriana comenzó a ser un aporte para nuestra familia; éramos 3, mi mamá trabajaba y a mí cada vez me quedaba menos tiempo para ayudarlos; así que acá en el centro los ayudaban con las tareas y lo más importante es que les reforzaban el tema de la familia y que no somos diferentes por ser de acá y que somos capaces de hacer cosas. Se les inculcaba, no solo a mis hermanos, sino a los demás niños, que somos capaces e inteligentes y que las cosas se pueden hacer. De hecho, la vocación de uno de mis hermanos viene de por ahí también, de enseñar, de entregar. Él es profesor de matemáticas y el otro abogado actualmente”, relata orgullosa quien es hoy apoderada del centro.

Solange ya tuvo a su hija en el centro abierto y hoy tiene a sus mellizos de 8 años hace ya tres. “mi hija es hiperactiva y a diferencia del colegio acá la entienden. Acá, con su hiperactividad y todo aprendió a leer mejor y más fluido en la biblioteca, cosa que le ayudó mucho en sus estudios y eso es impagable”, remata Solange. Además, la madre y apoderada destaca dos aspectos que para ella han hecho crecer y crecer a Santa Adriana: “Que los abuelitos estén acá es muy bueno. Ellos les enseñan cosas a los niños, pero los niños también a ellos. Es un intercambio generacional bien potente. Mi hija me dice siempre que dos de los abuelitos son sus amigos incluso”, ríe y sigue: “además que esto es muy bueno para los abuelitos, porque a veces se sienten desplazados en sus casas y aquí, hacen su arte, bailan, cantan, es muy lindo”. Además, Solange cuenta que le encanta la orquesta de Santa Adriana y que su hija quiere ingresar lo antes posible: “me dijeron hace poco que se está interesando mucho por la música y que quiere ser parte de la orquesta”.

Gracias a Santa Adriana mis hermanos surgieron, mis hijos han progresado mucho y eso ha pasado con varias familias de acá. Santa Adriana es un tremendo apoyo para todos entregando herramientas y motivaciones para salir adelante, no tengo nada más que agradecer”, concluye.

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